viernes, 29 de enero de 2016

#Educación - Sin democracia es difícil el debate.

Foto tomada de ocecolombia.com


Debemos contextualizar. Santos no fue a debatir con los estudiantes en el auditorio León de Greiff de Cafam en la Universidad Nacional, Santos fue a dar un monólogo, si, sobre la paz, pero al final, un monólogo. Lo que evitaron los nuevos estudiantes impulsados por Sara Abril fue que se cometiera el objetivo trazado por el rector, elegido de manera ilegítima el profesor Ignacio Mantilla, la Ministra del 'Ser pilo paga' y la presidencia de la República. El silencio no iba a ser una opción para los jóvenes que si bien son pequeños en edad, tienen grandes sueños personales y comunes con la sociedad colombiana.

Digo lo anterior con el conocimiento de la causa y el esfuerzo por llamar la atención que hemos tenido que hacer para que el gobierno nacional nos escuche, era casi que obvio que algo así iba a suceder, teniendo en cuenta que nos han dejado con la palabra en la boca y el auditorio lleno. Es que cuando el río suena, piedras lleva y eso es algo que debemos saber, no se han obtenido respuestas por parte de una administración impuesta, no hay espacios de debate reales, no hay gobierno estudiantil ,no hay democracia en la Universidad pública y menos en el país donde solo nos ofrecen monólogos.


Del presidente Santos y de su ex jefe Álvaro Uribe esperamos siempre ser atendidos en nuestros interrogantes y cuestionamientos en varias oportunidades y ni que hablar de los rectores de ambos gobiernos en la Universidad Nacional. De Alvaro Uribe, por ejemplo el viernes 16 de octubre de 2009 recibimos la visita de motorizados del ESMAD dentro del campus disparando armas de fuego a diestra y siniestra, supuestamente porque el estudiantado había secuestrado a uno de sus profesores 'gerentes', Moisses Wasserman. Estabamos a la mitad de un paro, uno de esos en los que los estudiantes comprendían que ir a clases era permitir la continuación de la infamia. Esos actos de violencia estatal, afortunadamente no costaron la vida de nadie, solo una estudiante con un infarto, no resistió el susto y vivió para contarlo. No obstante, el lunes siguiente, el 19 de octubre el auditorio León de Greiff estaba lleno a las 6 de la mañana porque el descontento y la indignación era generalizada, jamás nos respondieron las invitaciones a foros y asambleas pero si nos respondieron con gas, balas y bolillo. ¡Eso indigna a cualquiera!
Foto tomada de: http://asoprudea.org/

Otro ejemplo, pero esta vez de Juan Manuel Santos. En 2011 miles, pero miles de jóvenes nos apostamos en las calles, le dijimos que no a su propuesta de reforma a la ley 30, le propusimos otra y nos hizo conejo. El presidente se desentendió de su responsabilidad con el estudiantado colombiano, como quién dice nos dejó con los crespos hechos. Si, se cometieron bastos errores por parte de nuestro líderes estudiantiles, que como yo digo se volvieron líderes de noticiero y farándula, pero la base de la protesta y la indignación seguía convencida de que necesitábamos lo que reclamabamos y aun hoy con mayor razón. Curiosamente recuerdo que todos, desde arriba hasta abajo, todos los jóvenes universitarios, tanto de privadas como públicas estábamos llenos de argumentos, podían preguntarnos lo que no queríamos de la reforma y lo sabíamos, podían preguntarnos qué buscábamos y estábamos convencidos. Desafortunadamente el Presidente se olvidó de hablar y de debatir con nosotros. Hoy aplica literalmente la reforma por derecha, pues gracias al 'Ser pilo paga' se fortalece el mercado privado de la educación con ánimo de lucro. Haga cuentas, un estudiante de Universidad pública, todavía de las mejores de país, vale entre 3 y 4 millones de pesos, un estudiante en universidad privada no baja de 10 millones. Un evidente mal uso del recurso público.


Las visitas al campus de ambos presidentes curiosamente han sido a puerta cerrada. Álvaro Uribe, el senador investigado por asesinatos en Colombia, por vínculos con el paramilitarismo y mencionado en 1991 como el narcotráficante número 82 de la lista que formuló el Consejo de Estado de los EE.UU., dio un discurso en contra de la libertad de pensamiento y la academia crítica en plena Plaza Che Guevara, a todos nos dolió el alma, estaba allí como si nada después de haber ejercido el terror ese viernes negro, en un campus lleno jóvenes que cuando entró la policía corrían literalmente por sus vidas. Es que hasta se metieron a las casas de los barrios aledaños a la Universidad para sacar jóvenes que supuestamente habían secuestrado al rector.

Foto tomada de mariategui.blogspot.com


Por su parte, Juan Manuel Santos ha sido más diplomático, él le ordena a su rector cerrar el campus para hacer visitas y recorridos 'públicos'. Que ironía, justo cuando la comunidad universitaria lo pide casi que a gritos  que responda el porqué abandona a la Universidad con más proyección para este país, él ordenar cerrar las puertas de la Universidad pública más importante de Colombia para hacer gala de su cinismo. 

No pueden decir que lo que pasó ayer no estuvo bien, ¡si es que estuvo perfecto! Dadas las condiciones. Cuando no hay gobierno, cuando no hay democracia pasan esas cosas, pasan los chiflidos y pasan los argumentos que hasta a medias tienen validez. Cuando no decides, cuando tu voto en el Consejo Superior Universitario (CSU), espacio de decisión sobre los rumbos de nuestro Alma Mater,  vale menos que el de un empresario, el del ministerio, el de gente ajena a la comunidad universitaria pues este tipo de cosas pasan. Hemos buscado lo ideal pero no nos dan opciones, tampoco posibilidades, así pues que hay que buscar esos espacios. 

Ayer fue Sara Abril como representante al CSU por la Organización de Estudiantes Universitarios (OCE), mañana debemos ser todas y todos, estudiantes, trabajadores formales e informales, deben ser maestros, deben ser animalistas, ambientalistas porque en nuestro país falta buscar los espacios para hablar, para manifestar, para debatir, para hacer democracia porque democracia no es solo salir a votar es participar es DECIDIR, decidir sobre lo que se debe hacer con lo de todos.

De igual forma, que Sara no hubiera respondido de otra manera sobre el tema de la paz a Santos, no significa que los estudiantes no tengamos una opinión al respecto. Tanto ella como una gran parte de los colombianos sabemos que es preferible gastar en un estudiante entre 3 y 5 millones de pesos a perder la plata en un soldado que cuesta entre 8 y 10 millones. MENOS BALA Y MÁS EDUCACIÓN.



Por: Xiomara Taborda


2 comentarios:

  1. La iniciativa de mantener todo en el orden del diálogo es lo ideal, escuchar, ser escuchado, lograr el bien común y el progreso de la ciudad y el país; ahora, actos como los de Santos en la Nacional, llevan a pensar y replantear si la iniciativa se está respetando por las partes involucradas: el pueblo y el estado.
    Queda claro que una vez más pasan por encima de los estudiantes, se imparte un discurso al parecer antilógico, se capturan un par de imágenes y se vende la imagen a una Colombia incauta de un 'líder' que busca entre prosa y verso ocultar las atrocidades permitidas y concebidas por este estado terrorista.
    ¿vale la pena continuar viendo con la parsimonia que caracteriza a esta masa atolondrada cómo se siguen devorando a Colombia?
    El estado debe entender que el pueblo se cansó de esperar, las medidas que se han tomado no funcionaron, décadas de perdidas para el ciudadano de a pié, ruina, pobreza y demás...
    La franja que se adueñó de lo que es público debe empezar a temer a nosotros, los verdaderos dueños... no quieren escucharnos en debate? Se tendrán que tomar medidas... es hora de que algo más empiece a suceder...

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